II – Dimensiones de autonomía democrática

La dimensión política de la autonomía democrática

La abolición de la política de aniquilación y negación y la realización de la voluntad de la sociedad de gobernarse a sí misma son posibles con la ayuda de la autoadministración democrática. Esto incluye la organización democrática de la sociedad, la democratización de la política, la promoción de la voluntad social de autogobierno y la democratización de Turquía. La dimensión política se aplica mediante la organización en forma de consejos. La estructura de los consejos comienza en el plano local y se aplica al más alto nivel en la forma del Congreso para una Sociedad Democrática:

– Todas las decisiones del consejo se toman colectivamente.

– Se desarrollan soluciones prácticas para los problemas políticos actuales.

– Los problemas sociales se resuelven localmente; se abandona la actitud de delegar soluciones al centro.

La dimensión social de la autonomía democrática

Todos los círculos sociales deben organizarse y expresarse a través de consejos. Estos son:

1. Mujeres

Según el paradigma democrático, ecológico y de liberación de la mujer, el objetivo es lograr una sociedad moral y politizada. En cada área de la vida social se forman comités y se desarrollan planes y proyectos para resolver problemas sociales relacionados con el trabajo, la salud, la pobreza, el deporte, la migración, las personas con discapacidades, las adicciones. Con el fin de crear una fuerza organizada de la sociedad civil, el trabajo se lleva a cabo junto con las instituciones y organizaciones activas en estas áreas.

2. Juventud

La autodefensa contra la degeneración social a través de las drogas y los narcóticos adictivos, la prostitución, el juego, el reclutamiento de agentes femeninos y otras políticas dirigidas contra los jóvenes se desarrolla y se construye en todas partes por medio de consejos autoorganizados.

3. Infancia

Desde su nacimiento, los niños deben acceder al entorno necesario para desarrollar su personalidad individual, sus propios valores culturales y una personalidad libre y participativa. Sobre todo, se les debe proporcionar educación y salud en su lengua materna, pero también educación física y psicológica específica. Se debe combatir la explotación laboral de los niños y todas las formas de abuso. Se reconocerán los derechos universales de los niños y se harán esfuerzos para aprobar una legislación apropiada.

4. Mayores

Las personas mayores participan en las estructuras del Consejo para poder transmitir sus conocimientos y experiencias a la sociedad de forma democrática. El objetivo es asegurar que vivan en la sociedad sobre la base de la democracia, la igualdad, el respeto, el amor y la seguridad social.

5. Personas con discapacidad

Se protegen los derechos de las personas con diversidad funcional mental o física para que disfruten de una vida y un trabajo en los que se tenga en cuenta sus condiciones individuales.

6. Salud

Para garantizar que ninguna persona se quede sin atención sanitaria, es un objetivo importante proporcionar servicios de atención igualitarios, gratuitos, de alta calidad, en su lengua materna y accesibles. La responsabilidad de los servicios de atención sanitaria del Estado central debe transferirse a las estructuras regionales de autogobierno. Contra la privatización y la monopolización del sector de la salud, se crearán instalaciones de atención sanitaria en las que se ponga la sociedad en el centro.

7. Migración y pobreza

Se deben establecer mecanismos adecuados para permitir el regreso de las personas desplazadas que han quedado aisladas de la producción por las políticas estatales. Las personas que debido al empobrecimiento ha quedado condenadas a la dependencia de la caridad luchan contra la pobreza mediante la autoorganización y la productividad.

8. Fuerza de trabajo/carga de trabajo

La mano de obra y los costes laborales se consideran el valor más sensible y se asume una posición contra su explotación. Se deben poner en práctica la organización de los trabajadores en todos los sectores, sin distinción entre el sector público y el privado, el derecho a formar sindicatos, la huelga y el convenio colectivo. Deben establecerse confederaciones de mujeres trabajadoras y un sistema sindical democrático y social.

Derecho en la autonomía democrática (comprensión social)

La ley no debe garantizar la seguridad y los intereses del Estado, sino los intereses y la seguridad de la sociedad y del individuo. En lugar de un sistema de justicia estatal que protege unilateralmente los intereses de la burocracia central y se apoya en la nación, se necesita un sistema jurídico que proteja los intereses de los grupos regionales y culturales y las diferentes identidades y que se base en el equilibrio. Para resolver los problemas sociales, se utiliza la moral social en lugar de la ley. El principal punto de referencia es la sociedad moral-política. Contra los intentos del sistema de corromper los valores de la sociedad, estos valores son protegidos por mecanismos organizados.

La diplomacia de la autonomía democrática

La diplomacia de la nación democrática no es un medio de guerra, sino de paz y relaciones constructivas. El desarrollo de relaciones amistosas entre pueblos vecinos y sociedades hermanas debe conducir a una era de beneficio mutuo. La unión entre los kurdos, así como la paz social entre todos los pueblos, es el principio de la diplomacia.

Autonomía democrática – arte y cultura (educación)

Otro principio es la supervivencia y el desarrollo de todas las culturas en las regiones de Turquía y el Kurdistán. Se lucha para que las riquezas históricas del Kurdistán y de Turquía se consideren patrimonio de la humanidad y se transmitan a las generaciones siguientes. Las actividades artísticas y culturales que están sujetas al monopolio del Estado deben ser devueltas a su verdadero propietario: la sociedad.

Uno de los derechos fundamentales es recibir educación, no en un sistema centralizado, sino a través de los autogobiernos regionales. Las instituciones educativas se transferirán a las entidades autónomas regionales y así podrán, por un lado, satisfacer las necesidades y, por otro, ser de mayor calidad y más fácilmente accesibles. Sobre la base del paradigma social de la democracia local, la ecología, la liberación de la mujer, uno de los principios será la educación de individuos libres en su lengua materna a través de un sistema científico, emancipador y liberal. Se formarán comités de educación para llevar a cabo la labor educativa de la sociedad.

La dimensión ecológica de la autonomía democrática

Existe un proceso de organización para detener los desastres ambientales, prevenir la destrucción causada por la tecnología, luchar contra la alienación del hombre de la Naturaleza, resultante de su lucha por el poder y la dominación, y hacer de esto una parte inseparable de la sociedad democrática. Dado que la sociedad ecológica también requiere una transformación moral, la racionalidad y la moralidad que no adoptan una visión holística de la Naturaleza, el hombre y la tecnología no son justificables.

Por esta razón, el conocimiento y la tecnología en el sistema de la sociedad ecológica debe ser ecológico como principio. Se asegura que todos los componentes orgánicos e inorgánicos de la naturaleza sean protegidos en su totalidad y preservados para las generaciones futuras.

La dimensión económica de la autonomía democrática

Dado que no se puede crear una economía democrática sin una política democrática, se hallará el medio para organizar y desarrollar la economía de la mano de las instituciones de los municipios, consejos y congresos, como expresión de la autogestión democrática. La economía, junto con otros medios sociales, se ha utilizado como medio para esclavizar a los pueblos.

Las sociedades que han sido despojadas de las oportunidades, los valores y el derecho a controlar su propia economía ahora producen y consumen no para sí mismas sino para los monopolios del capital y el poder. Por lo tanto, es esencial liberarse de los monopolios y crear un sistema en el que el trabajo no se explote, sino que se practique colectivamente. La economía se desarrolla y organiza democráticamente desde su base.

La civilización estatista ha quitado la economía de las manos del verdadero creador, practicante y organizador de la economía social, la mujer, y la ha hecho ineficaz. Esta situación ha llevado a la destrucción tanto de la realidad social centrada en la mujer como de la naturaleza social. Es una prioridad absoluta poner fin a la separación de la mujer de la economía y de otros ámbitos de la vida. En contraste con la economía de libre mercado, se está desarrollando el modelo de la economía social.

En lugar de una economía capitalista globalizada, se democratiza y desarrolla conjuntamente la economía y la sociedad local y comunal.

Contrariamente a la comprensión general de la economía, la economía de las comunidades no debe ser realizada y dirigida por el Estado, ciertos centros de poder y de capital, familias o empresas, sino por la sociedad organizada. En el marco de la actividad económica se establecen estructuras que fortalecen la sociedad.

Cuando a la unidad y cohesión moral se unen la unidad y la comunidad material, la sociabilidad se desarrolla, se fortalece y crece por sí misma. La organización de las cooperativas, uno de los componentes básicos de la economía autónoma y democrática, permite a la sociedad desarrollar sus propias cualidades morales y políticas y proteger su economía de los monopolios del capital y el poder. Se crean cooperativas que corresponden en su forma, alcance y función, así como en la cantidad y calidad de sus actividades económicas, a su situación cultural y económica, a las condiciones climáticas regionales y a la correspondiente situación geográfica y necesidades regionales.

Se liberará la fuente de energía alternativa del control del capital monopolístico y se crearán formas de autogobierno como las cooperativas y plataformas energéticas para el suministro de energía, garantizando así que el pueblo sea el que tome las decisiones y tenga voz en el suministro y el uso de la energía. Además del desarrollo de una agricultura basada en la protección de las semillas locales, también se procurará lograr progresos en los sectores de la industria, el turismo, la extracción de materias primas, la cría de animales y otros sectores de gran densidad de mano de obra.

La autodefensa de la autonomía democrática

La comprensión de la legítima defensa no puede limitarse al estrecho concepto de seguridad. Por el contrario, la sociedad democrática debe organizarse e institucionalizarse en todos los ámbitos, de modo que, más allá de la defensa del derecho a la vida, se cree un verdadero sistema contra la destrucción y la negación de los valores en los que se basa. La actitud ante la negación y la aniquilación no es ni táctica ni estratégica, sino de principios.

Es el derecho social de un pueblo proteger su identidad y su cultura. Esto requiere un gran conocimiento y una organización robusta.

Cada criatura viviente tiene un reflejo natural para protegerse a sí misma.

A lo largo de la historia, el hombre se ha lanzado a la lucha cuando los valores creados por él mismo, por medio de su propio esfuerzo físico y mental, han sido atacados, y lo ha hecho para protegerlos y protegerse a sí mismo. La autodefensa abarca muy diversas áreas, como la economía, los asuntos sociales, la política, la cultura, el derecho, la psicología, la filosofía, así como otras áreas más extensas, como el género y las cuestiones ambientales. Diversas actividades populares, como la creación de canales de comunicación democráticos -tales como mítines, manifestaciones, diversas formas de protesta-, asociaciones legales, fundaciones, actividades culturales, artísticas, políticas y diplomáticas, ofrecen la posibilidad de luchar por los propios derechos.

La autodefensa es la política de seguridad de la sociedad político-moral y se dirige contra las prácticas antidemocráticas. La autodefensa es una expresión concentrada de la política democrática, y su base es la lucha permanente.

La dimensión de seguridad de la autonomía democrática no es la búsqueda de un Estado, sino de medios para que la sociedad se proteja con su propia dinámica contra cualquier forma de ataque.

El principio que aplica es: “Aunque tuviéramos todo el poder del mundo en nuestras manos, no atacaríamos; pero si el mundo entero se uniera contra nosotros, no renunciaríamos al derecho de nuestra autodefensa”. (Como puede verse en la exposición anterior, términos como autonomía democrática, autogobierno y democracia de base parecen diferentes a primera vista, pero en el contexto del sistema y sus funciones son sinónimos.)